Historias de innovación y sostenibilidad que generan valor económico, social y ambiental en empresas, organizaciones y en la sociedad

Historias de innovación y sostenibilidad que generan valor económico, social y ambiental en empresas, organizaciones y en la sociedad

Conocimiento ancestral para enfrentar desafíos climáticos

Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas

UNACEM, World Monuments Fund Perú (WMF Perú) y el Patronato de la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas suscribieron un convenio de cooperación para impulsar iniciativas orientadas a la conservación del patrimonio cultural y la gestión sostenible del agua en esta área natural protegida.

El sector privado puede contribuir a la lucha contra el hambre

Pese a que Perú es uno de los países más biodiversos del mundo, 43% de niños menores de tres años padece anemia, y 47% de alimentos que se producen anualmente se desechan. Te contamos sobre iniciativas impulsadas por el sector privado para contribuir a la lucha contra el hambre.

Experiencias del sector privado para la gestión hídrica

En la Semana del Agua, que se celebra esta semana en Estocolmo, y que inició el 23 de agosto, especialistas, investigadores, gobiernos, empresas y organizaciones de distintos países se reúnen para conversar sobre los retos que plantea la gestión del agua en un contexto de creciente presión sobre el recurso y el cambio climático. La discusión alcanzó temas como la disponibilidad de agua, la gestión de las cuencas, el uso eficiente y las acciones necesarias para asegurar el recurso en el tiempo. A propósito de esta conversación, compartimos tres experiencias empresariales en Perú que muestran distintas formas de abordar la gestión del agua. Backus, junto con Aquafondo y The Nature Conservancy Peru (TNC), trabaja desde 2018 en las alturas de Lima en la recuperación de amunas, antiguos canales para captar agua de lluvia y favorecer su infiltración en las montañas. Esta práctica busca intervenir en la fuente y aumentar la disponibilidad de agua en la cuenca durante la época seca. Se trata de una tecnología ancestral frente a la inseguridad hídrica, que ha logrado la recuperación de 69,5 km de amunas hasta 2026, 13,5 millones de metros cúbicos de agua infiltrada en la montaña, 146 000 personas beneficiadas y al menos 4,500 hectáreas de cultivo preservadas. En el caso de Agrícola Cerro Prieto se ha implementado un sistema para recuperar recuperar y reutilizar el agua de drenaje de sus cultivos, incorporándola nuevamente al sistema de riego. El agua se almacena en reservorios, pasa por un proceso de tratamiento y vuelve a utilizarse en el riego del cultivo. Este circuito cerrado permite reducir la extracción de agua de fuentes naturales y un uso más eficiente del agua. UNACEM ha implementado sistemas y equipos orientados al ahorro y uso eficiente del agua en sus plantas de Atocongo y Condorcocha, una experiencia reconocida por la Autoridad Nacional del Agua (ANA) a través de su Programa Huella Hídrica. En el caso de la planta Condorcocha, ubicada aproximadamente a 4 000 metros de altura, en Tarma, recibió la Cuádruple Gota Dorada, la mayor distinción del programa de la ANA, por «implementar de manera sostenida y por etapas, sistemas y equipos orientados al ahorro de agua en sus instalaciones».

Una matriz energética más diversificada al 2030

Foto: Andina

El Estado peruano enfrenta desafíos para diversificar su matriz energética hacia energías renovables no convencionales. El rol del sector privado, como inversionista y como consumidor de energía es clave.

Tras la búsqueda de la cadena del cacao nació El Cacaotal

Amanda Jo Wildey, antropóloga, amante del chocolate y fundadora de El Cacaotal, elaboraba su tesis de maestría en 2014 cuando decidió entender a quiénes les vendían su cacao los productores peruanos. Gracias al esfuerzo por desenredar ese misterio, diez años después crea El Cacaotal, la tienda limeña que reúne chocolates de distintas regiones del país y cuenta la cadena que hay detrás de cada barra. Con 20 marcas de chocolate de distintas partes del país, cada una con su propia historia, Amanda considera que El Cacaotal hoy se ha convertido, en realidad, en una biblioteca comestible de chocolates, los mejores, por cierto, del país, según afirma. Y no se trata simplemente de reunir productos. Wildey selecciona personalmente cada marca que ingresa a partir de dos criterios centrales: calidad y ética. Además, respalda esa selección con formación técnica, debido a que se certificó como catadora de chocolate y así trabajar con los perfiles sensoriales para evaluar los productos de manera estandarizada. Desde el punto de vista ético, la selección de Wildey incluye que los chocolateros mantengan una relación directa con los productores, ya sea comprando a familias o a cooperativas. No todos los productos que llegan a El Cacaotal cumplen necesariamente con ese modelo, así que la trazabilidad y la forma en que cada marca construye su cadena son parte de la información que ella misma busca conocer antes de incorporar un producto nuevo. Actualmente, calcula que cerca de la mitad de las marcas que comercializa producen su propio chocolate a partir del cacao que obtienen. Entre ellas hay familias que han logrado controlar distintas etapas del proceso y desarrollar chocolates de alta calidad. Lo que más le interesa a Wildey es justamente lo que ocurre detrás de cada marca: productores de tercera generación, una contadora que decidió crear su propia línea de chocolate a los 58 años, una enfermera pediatra de Lima vinculada a una familia cacaotera de Piura que terminó participando en investigaciones sobre el cacao de su región, o una pareja limeña que dejó la ciudad para trasladarse a Shazuta y comprar una finca dedicada al cultivo. “Todo chocolate delicioso que podemos disfrutar es gracias al trabajo meticuloso de un productor”, afirma. Son historias distintas entre sí, pero comparten el interés por mantener viva la cadena. Para Wildey, no basta con saber si un chocolate tiene notas frutales, florales o amargas; también importa de dónde viene el cacao y quién decidió apostar por producirlo o transformarlo. La diversidad también tiene sus riesgos logísticos. Los chocolates y productos de cacao de distintas regiones deben recorrer distancias importantes para llegar a Lima, la mayoría desde el corazón de la selva, por lo que existen dificultades reales relacionadas con el transporte y con las condiciones de calidad en el campo. El Cacaotal se ha hecho conocido entre consumidores interesados en el chocolate peruano y también entre visitantes que llegan buscando conocer la diversidad de productos que se están desarrollando en el país. Para Wildey, ese interés tiene que ver con algo más que el chocolate: es la oportunidad de mostrar lo que ocurre en distintas regiones, conocer a los productores y entender cómo una misma materia prima puede transformarse en productos con características y relatos completamente distintos.

El sector privado puede contribuir a la lucha contra la inseguridad alimentaria

El sector privado puede contribuir a la lucha contra el hambre Perú es uno de los países más biodiversos del mundo, con más de 4 000 variedades de papa comestible, y una gastronomía reconocida gobalmente. Sin embargo, más del 50% de personas enfrenta inseguridad alimentaria, 43% de niños menores de tres años padece anemia, y 47% de alimentos que se producen anualmente se desechan. Si bien la anemia y la desnutrición son problemas estructurales, que deben abordarse desde políticas de Estado multisectoriales, hay iniciativas del sector privado que están contribuyendo a la lucha contra el hambre. Una de ellas es la del Banco de Alimentos Perú, organización que trabaja junto a diferentes aliados y empresas para recuperar productos alimentarios. Estos alimentos son redistribuidos a organizaciones que atienden a poblaciones en situación de vulnerabilidad en cadenas de solidaridad, gestión y logística social. «Cada vez que una empresa desecha o destruye un alimento le está quitando la posibilidad a miles de persona de alimentarse. Si los alimentos se gestionaran de manera adecuada, los más de 12 millones de toneladas de alimentos que se desechan en Perú al año podrían estar alimentando a dos millones de peruanos. El sector privado, en cualquier rubro que esté, juega un rol muy importante en la lucha contra el hambre», señaló a La Buena Práctica, Daniela Osores, gerenta general del Banco de Alimentos Perú. Las ollas comunes, estrategia comunitaria de solidaridad y respuesta frente a la inseguridad alimentaria, que tiene larga data, sostienen la alimentación de miles de personas que se encuentran en condición de pobreza y pobreza extrema. En este marco, Ollas que desarrollan es una iniciativa de Alicorp en alianza con Juguete Pendiente que entrega alimentos y equipamiento a ollas comunes. Además, señalan en su página web, apoya el liderazgo y la nutrición. Hasta el momento, más de 44 500 personas de 462 ollas han sido beneficiadas.   «Si los alimentos se gestionaran de manera adecuada, los más de 12 millones de toneladas de alimentos que se desechan en Perú al año podrían estar alimentando a dos millones de personas» Daniela Osores, gerenta general del Banco de Alimentos Perú Es importante destacar que el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 plantea el hambre cero al 2030 lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y promover la agricultura sostenible.  

Crece en Perú tendencia hacia un turismo sostenible

Perú es uno de los países con mayor biodiversidad del mundo, con un patrimonio natural cultural que representan una oportunidad única para impulsar un turismo más sostenible.  La tendencia hacia un turismo sostenible es creciente y responde también a un perfil de viajero que, más allá de tener un viaje memorable, es cada vez cada vez más conscientes y busca sumar un impacto positivo en los destinos que recorren. Muchos viajeros quieren estar seguros de que más allá de su experiencia en el destino escogido, su visita dejó un impacto positivo en los territorios que visitan. De hecho, más del 70% de viajeros desea opciones de viaje más  sostenibles y con propuestas transparentes.   Este modelo demuestra que es posible un turismo que contribuya a la conservación y preservación del patrimonio natural y cultural del país. Hay algunos casos que ya están marcando ese camino: Posada Amazonas, Pacaya Samiria, las Islas de los Uros y la catarata de Gocta. Historias que muestran que el turismo puede conservar biodiversidad, fortalecer la identidad cultural y generar oportunidades económicas cuando se gestiona con una visión compartida.  Posada Amazonas, en Tambopata, fruto de una visión compartida entre Rainforest Expeditions y la Comunidad Nativa Ese Eja de Infierno, es un ejemplo de lo descrito, que demuestra que el bosque puede generar oportunidades reales desde un turismo que contribuye a la conservación. Este lodge ecológico, que ha sido construido con materiales locales, ofrece experiencias auténticas en plena Amazonía, a la par que busca contribuir a fortalecer el bienestar de la comunidad.  En este modelo de negocio, la comunidad Ese Eja de Infierno aporta su conocimiento del bosque y territorio para el desarrollo del proyecto turístico, mientras que Rainforest Expeditions aporta su experiencia operativa y acceso a mercados. Pero la sostenibilidad no depende de un puñado de ejemplos. Depende de una visión de país capaz de tomar estas experiencias como referencia para construir una estrategia de turismo sostenible que fortalezca la competitividad del Perú y beneficie a todo el sector y al país. 

Cosmética saludable combina autocuidado salud y transparencia

La industria de la cosmética ofrece cada día cremas y maquillajes que prometen eliminar arrugas y hasta la eterna juventud. En esta carrera, los consumidores muchas veces no saben qué colocan en su rostro, de dónde procede, cómo se hizo el producto que compran, y cuál es su real impacto. Rocío Ávila, fundadora de la marca Organic Mama Beauty, nos habla sobre la cosmética natural y cuatro valores esenciales, desde la apuesta de su marca, que lo contrario a maquillar, busca reforzar la belleza interior y el cuidado del medioambiente. Estos valores pueden servir de referencia para cualquier sector de a industria de la belleza, pues parte de promover consumidores conscientes e informados, que busquen conocer cada elemento de los productos que usan, así como el vínculo entre cosmética, autocuidado, salud y cuidado del medioambiente. Flexibilidad “La cosmética natural es flexible y se adapta al tipo de piel de los consumidores. No se prepara a gran escala como la cosmética industrial, lo cual permite adaptar los ingredientes a personas que tienen piel muy sensible, como acné o rosácea e incluso hemos tenido pacientes oncólógicos que requieren algo muy específico. Además que se adaptan los colores de makeup según gustos”. Información Un valor muy importante de la cosmética natural, y en particular de Organic Mama Beauty, es la transparencia e información que brindamos sobre cada uno de nuestros productos: pigmentos naturales, procedimientos y el packaging. Esto es parte de nuestro compromiso y un gran diferencial con respecto a una cosmética industrial. Nos interesa que cada persona esté conectada con la marca y muy bien informada. Elevar la belleza interior Algo muy iportante de nuestra marca es que apostamos por elevar la belleza interior que cada persona tiene. No es maquillaje para cambiarte u ocultar quién eres. Es para dar luz y más belleza y elevar el amor propio de cada persona, pues también nuestros productos son salud y parte de tu ritual de autocuidado. Cuidado del medioambiente No tenemos nada en contra de una cosmética industrial, pero nuestra apuesta es de total cuidado del medioambiente. Nuestros ingredientes vienen de ahí y en esa armonía es que tenemos claro que así como uno cuida su piel, su interior, hay que cuidar la naturaleza. Por ello cuidamos cada detalle para evitar impactos y generar menos residuos.